Publicado el 24 de Junio de 2009, Miércoles Lourdes Paredes Cuellas
Opinión - ¿Joder suegro, cuanta resistencia le ponía usted a sus enfermedades? era un luchador nato,una tras otra las iba superando. Esperamos todos que allá dóndé esté se encuente como un rey, porque si hay una persona que merezca serlo ese era usted, y si es verdad que en el cielo hay Ángeles, usted será el más grande de todos ellos.Sin lugar a dudas hoy cuando me decido a redactar estas líneas lo hago porque me sale del corazón, después de pasar y seguir pasando unas semanas muy amargas toda mi familia. Nos ha dejado para siempre la mejor persona que puede echarse cualquier humano a la cara, se ha ido Carlos Fernández Carrasco (mi suegro) ahora a toro pasado, como casi siempre, cuando la persona a la que hace uno mención se ha marchado de este mundo decimos que era muy buena gente, eso para algunos le sonará a chino y a otros no le interesará lo más mínimo, pero puedo decir desde lo más adentro de mi corazón que mi suegro Carlos Fernández era un tipo FABULOSO sin igual, la mejor persona que he conocido en mi vida, ese hombre jamás ha tenido un mal gesto con nadie, ni una mala palabra ni un simple enfado, era un enamorado de su familia toda entera, mujer, hijo/as, nietos, hermanas y sobrinos. Lo conocí hace casi 30 años pero lo recordaré hasta el fin de nuestros días, sin ánimo de ofender a nadie como mi suegro no había dos, es más, será superdificil que se reproduzca otra persona igual que él, eso es sencillamente IMPOSIBLE. Si es verdad que hay cielo, angelitos y un Dios, mi suegro era un ángel, irá a parar al cielo, y allá será un rey, porque se lo merece, ha pasado por esta vida una gran persona, un luchador contra todas y cada una de las enfermedades que recaían sobre él (que han sido muchas). Hasta el último aliento ha estado reconociendo a cada una/o de su familia, puede irse contento porque ha estado rodeado de sus seres queridos. Carlos, debe de ser un ejemplo para sus tres hijos (Enrique, Elisa y Carlos). La última enfermedad que le ha mandado Dios ha acabado con su vida, no voy a entrar en detalles, igualmente podría contar un sinfín de anécdotas o vivencias, pero ¿para qué?. Sólo quiero que pase algún tiempo y de nuevo florezca la sonrisa en la cara de mi mujer, de mis hijos (sobre todo de Zaira, ya que su abuelo Carlos era su gran devoción) y de los seres queridos que siempre han rodeado a este gran hombre. Descansa en paz suegro.
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 Carlos y su nieta Natalia. Opinión : Últimas noticias IDIOTAS LOS AGRICULTORES COMO EJEMPLO DE LÍDERES Y DE LOCOS |