Publicado el 17 de Agosto de 2015, Lunes Lourdes Paredes Cuellas
Opinión - No sé decir que no, por eso escribo estas líneas y acepto la invitación de ese periódico. Tengo en mente al gran Eduardo Haro Tecglen, cuando lo conocí escribía su columna al final de EL PAÍS (ignoro todo de él, salvo sus columnas, quiero parecerme a él: no sabía callarse). Escribía con frases cortas o al menos cortantes, es decir, tenías que dejar de leer para pensar. Nietzsche decía que la nariz era el mejor órgano para filosofar. El tacto, la mejor forma para los descreídos (los fantasmas tienen cuerpo y andan entre nosotros), de ahí este espacio: Nariz y Piel.
No sé decir que no. Por eso me meto en líos. Tengo una camiseta negra, pertenece a una campaña de AMNISTÍA INTERNACIONAL a favor de la libertad de expresión, reza así "NO PIENSO (callarme)". Me sentí defraudado cuando el penúltimo Borbón quiso mandar a callar al que fuera. No hay que callarse, ni ante un rey, ni ante la autoridad, ni ante un jefe, ni ante un profesor. Lo cultural, no lo animal-humano, no lo salvaje, es decir lo que se piensa, defender los ideales propios, o al menos intentarlo, mientras nos dejen.
No pienso callarme, por eso me opongo a la Ley Mordaza, se ha redactado, en gran parte, pensando en personas y colectivos concretos: los que rodean el Congreso, los que protestan subidos a una chimenea, los que fotografían a policías que se exceden, los que se sientan y optan pacíficamente por no moverse, los que paran desahucios. Yo ando entre ellos, y no me callarán, ni aunque este periódico quiera hacerlo
|
Opinión : Últimas noticias IDIOTAS LOS AGRICULTORES COMO EJEMPLO DE LÍDERES Y DE LOCOS |