Publicado el 18 de Julio de 2016, Lunes Lourdes Paredes Cuellas
Opinión - Hay una terrorífica teoría sobre la violencia y la culpabilidad. Una de las razones por las que las víctimas son renuentes a denunciar un ataque sexual, por ejemplo, es el constante cuestionamiento de su participación. En una diabólica justificación de lo injustificable, a veces, el foco se pone sobre la víctima. La víctima siempre pudo hacer algo más. Resistir más, luchar más, etcétera. La cuestión es desviar la atención sobre el único y verdadero culpable: el agresor.
Pero cuando hablamos de violaciones también podemos hacerlo desde el ámbito social. España, si me lo permiten, sufre agresiones continuamente. Algunas veces desde el exterior: el ajuste fiscal de más de 8.000 millones entre 2016 y 2017 y una multa de hasta 2.000 millones, que Bruselas deja para julio, justo después del 26-J y del referéndum británico. Otras desde nuestro entorno más cercano. Por ejemplo, en un país democrático, las conversaciones entre el Ministro del Interior y el jefe de la Oficina Antifraude catalana para fabricar escándalos contra ERC y CDC, suponen una violación fragante de la separación de poderes. Pero si quieren más ejemplos, bastaría con señalar también cada uno de los casos de corrupción que pululan por delante de nuestros ojos: la Gürtel, los papeles de Panamá, Acuamed, Bankia, Bárcenas, ITV, Mercasevilla, Nóos... Y todos los casos que van de los escaños a la poltrona, que es la materia prima del libro de Luis Miguel Montero (El club de las puertas giratorias, Esfera de los Libros).
Por eso España se me antoja hoy una mujer violada o un hombre, ya la consideremos patria o nación. Y aunque me da náuseas admitir esta teoría machista sobre las violaciones (la víctima de una violación nunca es culpable), que nuestro país avale con sus votos toda la corrupción del PP y PSOE otras elecciones más me hace pensar lo contrario. Tenemos lo que nos merecemos y en el futuro, cuando sigan violando nuestros derechos, además, deberemos aplaudirles y mostrarle pleitesía. ¡Qué lastima de país que consiente con sus votos violaciones sociales sin fin!
|
Opinión : Últimas noticias IDIOTAS LOS AGRICULTORES COMO EJEMPLO DE LÍDERES Y DE LOCOS |