Publicado el 22 de Abril de 2009, Miércoles Lourdes Paredes Cuellas
Azuaga - Actualidad - El pasado sábado 4 de abril se celebró en Azuaga, con media entrada, una corrida de toros en la que se lidiaron 6 toros, 6 de la ganadería de Javier Molina, faltos de raza y trasmisión en general, conocida con el nombre de los "mercedes de Andalucía" por el parecido del hierro de la misma con la firma alemana de coches, a manos de los espadas: Francisco Rivera Ordoñez, polémico nuevo ganador de la medalla de las bellas artes 2009, el mexicano Alejandro Amaya y el sevillano Cesar Girón. El encargado de abrir plaza fue Rivera Ordoñez, azul pavo y oro. Se encontró con un primer toro castaño que metía bien la cabeza abajo y que embestía con temple y buen son en el capote del diestro. En el tercio de varas el toro recibió un puyazo feo y caído que no le hizo bien y que mermó sus condiciones. El inicio de la faena de muleta fue a media altura con unos ayudados para intentar aliviar al toro y ayudar a que rompiera a embestir. La faena con mano derecha se basó en medios muletazos sueltos con la muleta y la cara del toro por las nubes. Por el pitón izquierdo más de lo mismo, naturales en los que el torero estaba totalmente descolocado y siempre metiendo el pico de la muleta. Tras varios pinchazos con el estoque y un golpe de descabello cortó una inmerecida oreja. El segundo de su lote, el lote con mas cuajo de la corrida, fue un toro negro que embistió con la cara baja con el capote pero que por el pitón izquierdo se metía un poco por dentro. En el tercio de varas recibió un magnifico puyazo en buen sito aplaudido por el público. El inicio de faena se basó en una serie de doblones por ambos pitones, aunque por el pitón izquierdo el toro seguía metiéndose un poco por dentro. El diestro lejos de intentar desengañar al toro e intentar suplir esa dificultad decidió cortar por la calle de en medio y no pegarle ni un muletazo más por ese pitón. Los pocos que se vieron por el pitón derecho fueron un tanto más de lo mismo, medios muletazos feos, de mala colocación, sin arrimarse, como decían algunos aficionados que fueron a ver los toros: "arrímate que entre el tu y el toro cabe una pelea de perros". Silencio tras acabar con este toro. El segundo diestro de la tarde fue el mexicano Ale
jandro Amaya, terciopelo sangre de toro y azabache. El primero de su lote, y único que estoqueó, fue un toro gazapón con el capote y que no le permitió que se estirara a la verónica. Tras un encontronazo con el caballo y derribar a este, recibió un puyazo en buen sitio, puyazo que pudo ser insuficiente para las características del toro. La faena de muleta empezó con unos doblones, poro se quedó ahí porque el diestro recibió dos importantes volteretas y decidió tocar de pitón a pitón y acabar con un toro que si se hubiese puesto con él tenía faena. En el segundo de su lote se vieron buenas verónicas con el capote pero al rematar con una media se hecho el toro encima y fue aparatosamente cogido y pasó a la enfermería. Rivera Ordoñez, como director de lidia, se encargó de la lidia de este toro. Recibió un puyazo bueno en el que el toro peleo con fuerza. El inicio de la faena de muleta fue más deslucido que los dos anteriores. El diestro se dedico a quitarse de los arreones del toro sin presentarle pelea seria. Solamente cabe destacar un muletazo de mano bajo por el pitón derecho. Solamente esa fue la faena porque lo demás fueron desplantes y miradas al tendido para calentar a la gente aunque el toro tenía cualidades para más que eso. Tras varios pinchazos y una estocada muy fea cortó otra inexplicable oreja. El diestro encargado de cerrar cartel fue el sevillano Cesar Girón, blanco y oro. Se encontró con un toro que salió de chiqueros con muchos pies al cual el torero recibió con una larga cambiada de rodillas. Se vieron buenas verónicas a un toro que embestía con clase pero con pocas fuerzas. Por las pocas fuerzas del toro recibió un puyazo leve pero que no tardó en acusar. El inicio de faena fue el apropiado para el toro, muletazos altos y sin someter para ayudar al toro, pero ni aun así se mantenía en pie. Ya en plena faena el toro no aguantaba nada cuando Cesar le bajaba la mano y lo sometía, por eso decidió pegarse un arrimón, cuadrarse entre los dos pitones y robarle algunos muletazos. Tras matarlo de una estocada algo caída cortó dos orejas de un toro del que siempre estuvo por encima. El último toro de la corrida fue un cinqueño manso y rajado. Ya con el capote se veía esa condición porque se lo pensaba mucho a la hora de arrancarse y escarbaba aun más. Tras recibir un puyazo se fue a la querencia y no hubo nada que hacer. Cesar Girón lo intentó en vano con la muleta. Abrevió y decidió darle muerte a este manso de libro.
|
 Actualidad : Últimas noticias LA NATURALEZA HA HECHO SU TRABAJO AHORA NOS TOCA EL MANTENIMIENTO Verdes EQUO apoya las manifestaciones convocadas por las Mareas Blancas andaluzas para el 7 de abril SÁBADO DE GLORIA DONDE PUDO PROCESIONAR JESÚS RESUCITADO Y A LA VIRGEN DE LA ALEGRÍA, PARA PONERLE EL PUNTO FINAL A ESTA SEMANA SANTA EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO Azuaga : Últimas noticias HABLEMOS DE AGRICULTURA BAJO FRÍAS ESTRELLAS ENSEÑANZAS |