La ciudadanía andaluza está sufriendo el mayor ataque dirigido a uno de sus pilares fundamentales del estado de bienestar, la sanidad pública.
El Gobierno Andaluz de Juanma Moreno y su Partido Popular están desmantelando la sanidad pública andaluza y en contra de ello, SATSE, CSIF, CCOO, UGT y Marea Blanca, han convocado esta manifestación que ha sido secundada por más de una veintena de organizaciones ciudadanas, partidos políticos y otras organizaciones sindicales.
La sanidad pública que hemos tenido en Andalucía ha sido una de las mejores del Estado, siendo la Atención Primaria la envidia y ejemplo para muchas comunidades autónomas.
Esta calidad se consiguió de varias formas, pero queremos destacar, por un lado, el esfuerzo de las personas que trabajaban en el Sistema Sanitario Público Andaluz que con gran esfuerzo y pocas retribuciones apostaron por ello. Y, por otro lado, por la lucha de nuestros mayores que siempre vieron la sanidad pública como un derecho que aportaba equidad a nuestra sociedad y como una herramienta de igualdad.
Pues bien, ahora todo esto está en peligro por un Gobierno Andaluz que apuesta por un sistema sanitario público débil, maltratado y que decide trasladar una gran parte de su presupuesto público a las grandes empresas farmacéuticas y a la sanidad privada, cerrando un círculo pernicioso y mal denominado como colaboración público-privada para esconder una privatización de la sanidad, un engrandecimiento de la sanidad privada y un deterioro sin precedentes de la sanidad pública.
Los trabajadores y trabajadoras de la sanidad pública están sufriendo el mayor maltrato experimentado por una administración pública a sus profesionales. Son los profesionales de la sanidad pública peor retribuidos del Estado, los que más cargas de trabajo sufren con plantillas ajustadas y además cuando la Junta de Andalucía tiene que ajustar presupuestos le mete la mano en el bolsillo y le quita dinero, el ganado con mucho esfuerzo.
La Consejería de Salud, con el beneplácito de Juanma Moreno, ha cometido la mayor deslealtad institucional conocida en la historia de la Junta de Andalucía y que atenta directamente contra la sanidad pública y contra sus profesionales. Tras suscribir y firmar unos acuerdos para la mejora de la Atención Primaria y para mejorar de la carrera profesional con SATSE, CSIF, CCOO y UGT, y resaltar las bonanzas de dichos acuerdos, la Consejería se descuelga con incumplimientos e incluso con el no reconocimiento de los mismos.
Estamos hablando de un acuerdo por la Atención Primaria que supone un impulso a ese nivel asistencial tan importante para la población andaluza y de un acuerdo para mejorar la carrera profesional de sus profesionales que lo que hace es reconocer sus méritos y aliviar la brecha
salarial con el resto del estado, como intento de un reconocimiento justo y de que no se escape más talento de Andalucía.
La ciudadanía, a través de las organizaciones convocantes, ha dicho que ya basta a unas políticas agresivas de la Junta de Andalucía contra la sanidad pública. Políticas que están provocando que las citas en atención primaria se disparen a más de 15 días y en atención hospitalaria a meses o años, que la lista de espera quirúrgica sea un pozo sin fondo de acúmulo de desgracias, desigualdades e injusticias y una excusa para la privatización, que la atención se deshumanice cada vez más y se pongan trabas para que las personas mayores y las personas frágiles no puedan acceder a una atención cercana, digna y equitativa.
El Gobierno andaluz está empeñado en empeorar esta situación provocando un estancamiento funcional y una descapitalización de la sanidad pública. El abandono de las medidas preventivas es evidente y las campañas preventivas pasan a ser responsabilidad de los usuarios y usuarias en una maniobra sibilina que consiste en no negar el servicio, pero recae sobre ti la responsabilidad de pedir cita para realizar pruebas preventivas dentro de 2 o 3 años, para descartar multitud de patologías. Dentro de poco veremos como repuntarán aún más las cifras de muchas enfermedades graves, y será atribuido al envejecimiento de la población y no a la falta de inversión en el diagnóstico de estas patologías.
La ciudadanía dice basta a la indolencia y falta de autocrítica de esta Administración ante un problema que ellos han provocado. Indolencia y desfachatez porque ante el desmantelamiento de la sanidad pública buscan culpables fuera de su gestión. Todos tenemos la culpa menos ellos. Lo cierto es que el Gobierno andaluz actual tiene la media del Gasto Sanitario Público per cápita más bajo de España. Además, gasta mal nuestro dinero porque lo dedica a favorecer a la empresa farmacéutica (el gasto en farmacia suma ahora 1400 millones de euros más que en 2018) y a la empresa sanitaria privada (cerca de 1000 millones de euros para reducir levemente la lista de espera quirúrgica y diagnóstica) lo que conlleva un debilitamiento de nuestro sistema sanitario público.
Por todas estas cuestiones y para evitar el desmantelamiento de la sanidad pública en Andalucía, las organizaciones convocantes exigimos al Gobierno de Juanma Moreno lo siguiente:
- Aumentar el gasto per cápita en la sanidad pública para equipararnos, como mínimo, a la media estatal.
- Redistribuir el presupuesto sanitario para que revierta en la sanidad pública dejando de beneficiar descaradamente a las empresas farmacéuticas y a las empresas de la sanidad privada.
- Cumplir con el pacto de Atención Primaria que conlleva un aumento de plantillas, una reorganización en la gestión, un empoderamiento de sus profesionales y un acercamiento de este nivel asistencial a las necesidades reales de la ciudadanía y de aquellos pueblos, sobre todo del interior, con grandes déficits sanitarios.
- Cumplir con la modificación de la carrera profesional de mayo de 2023 para reconocer adecuadamente a los profesionales de la sanidad pública sus méritos y disminuir la brecha salarial con respecto al resto de Estado.
- Mejorar la negociación colectiva con las organizaciones sindicales como instrumento para mejorar la calidad asistencial y las condiciones laborales en la sanidad pública.
- Acabar con las listas de espera y las demoras en las citas de Atención primaria potenciando a la sanidad pública como método indiscutible y único para controlarlas.
- Cesar con toda privatización encubierta de la sanidad pública.
- Dotar de material necesario a los profesionales de la sanidad pública para que puedan desarrollar su labor en las mejores condiciones posibles.
- Realizar las inversiones necesarias para acabar con los conciertos singulares y que la sanidad pública llegue por igual a toda la ciudadanía andaluza.
- Implementar un sistema de participación real de la ciudadanía en temas de salud como instrumento para acercar la sanidad pública a las necesidades reales de la población.
¡NO AL DESMANTELAMIENTO DE LA SANIDAD PÚBLICA!
¡NO AL MALTRATO A SUS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS!
¡LA SANIDAD PÚBLICA NO ES UN NEGOCIO, ES UN DERECHO!