Publicado el 19 de Octubre de 2015, Lunes Lourdes Paredes Cuellas
SALUD - Esta línea de acción, paralela a la propia actividad asistencial, pretende
promover los hábitos de vida saludables entre su ciudadanía y ayudar a prevenir
la obesidad
Los
hospitales de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir -los comarcales de
Montilla y Andújar, así como los de Alta Resolución de Puente Genil y Valle del
Guadiato, en Córdoba y Sierra de Segura, Alcaudete y Alcalá la Real, en Jaén-
han comenzado a desarrollar un proyecto a través del cual están poniendo a
disposición de pacientes, familiares y profesionales más alimentos saludables
en sus cafeterías y en las máquinas expendedoras ubicadas en distintas zonas de
los hospitales.
El
objetivo de esta acción es promover la adquisición de hábitos de vida saludables
entre su ciudadanía y contribuir a prevenir la obesidad desde otras líneas de
actuación dentro del hospital, uniéndose así al trabajo que ya efectúan los
profesionales sanitarios en su ámbito asistencial diario.
Según
apunta el director gerente de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir, Alfonso
Gámez, “la obesidad es una de las lacras de la sociedad actual y el motivo de
gran parte de las enfermedades crónicas. El factor más importante que la
provoca es la mala alimentación basada en la falta de nutrientes, el exceso de
grasas y el abuso de comidas precocinadas, entre otros, a lo que se une la
falta de ejercicio y actividad física, que contribuye a que no se quemen
calorías necesarias. De ahí que desde nuestros centros queramos proporcionar
opciones de alimentación saludables para fomentar un estilo de vida más sano
entre nuestros usuarios y que aprovechemos el Día Mundial de la Alimentación,
que se celebró el pasado viernes, para darle mayor repercusión”.
Este
proyecto, que ha terminado de implementarse en septiembre, aglutina tres líneas
de acción prioritarias. Una de ellas es la posibilidad de elegir en la
cafetería del centro un desayuno saludable, que consiste en adquirir una pieza
de fruta por tan sólo 0,25 euros más de precio total del mismo, y así poder
consumirla a media mañana, incorporando parte de las vitaminas y la fibra que
requiere una dieta diaria equilibrada.
Otra
de las acciones ha sido incluir en las máquinas de vending que están repartidas
en diversas áreas hospitalarias bandejas con alimentos saludables. Éstas, que
están identificadas de forma distinta para diferenciarlas del resto, contienen
productos con bajo contenido en azúcares, integrales, ecológicos o de reducido
contenido en grasas saturadas.
La
tercera línea de trabajo viene marcada por los menús saludables que sirven las
cafeterías de los centros. En este sentido, además de la oferta habitual de
platos, se le suma un menú que incluye ensalada o verdura de primero, y pescado
o carne a la plancha de segundo, así como una fruta o yogurt desnatado de
postre.
Del
mismo modo, también se presta especial atención a aquellas personas que
padezcan algún tipo de alergia o intolerancia a ciertos alimentos, como los
celíacos, los intolerantes a la lactosa o al huevo, entre otros, facilitándoles
una oferta alimenticia que puedan consumir dentro del recinto hospitalario.
Experiencias saludables
Los
hospitales de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir se unen con este proyecto
a la tendencia de alimentación saludable en cafeterías y máquinas de vending,
experiencia más desarrollada en otros ámbitos como el de las grandes
superficies comerciales o centros educativos, pero aún poco implantadas en
hospitales.
“Somos
conscientes de nuestro papel como agentes de salud. -afirma Gámez-, y por ello
debemos buscar todos aquellos campos de acción que complementen nuestra
actividad sanitaria para conseguir a medio y largo plazo contribuir en la
creación de una sociedad más sana”.
Esta
no es la primera práctica que los hospitales de la Agencia Sanitaria Alto
Guadalquivir ponen en marcha en relación a la alimentación saludable. Entre los
años 2011 y 2012 se llevaron a cabo dos campañas. Una de ellas iba dirigida a
la prevención de la obesidad infantil y se denominaba ‘Con los más pequeños,
pon salud en el plato’, y la otra, para el público en general, se llamó ‘Vive
sano, se feliz’.
Ambas
desarrollaron acciones internas y externas de comunicación y participación
ciudadana y pretendían concienciar a padres, madres, educadores, usuarios y sus
familias de que merece la pena que cuiden de su salud, porque conseguirán una
mejor calidad de vida, disminuyendo la probabilidad de sufrir enfermedades, y aumentarán
su nivel de felicidad al seguir unos hábitos de vida saludables.
Asimismo,
anualmente los centros hospitalarios colaboran con acciones de participación
ciudadana -como mesas informativas o apoyo a eventos deportivos.- que fomentan
la actividad física, el deporte y la alimentación saludable como los ejes para
llevar una vida sana.
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