Acaba de poner el pie en Córdoba con la satisfacción de haber cubierto la primera parte de su sueño olímpico, puesto que el pasado martes certificó la clasificación para los Juegos de 2012
No pudo tener un mejor recibimiento Lourdes Mohedano. Para cerrar una de las semanas más excitantes y emocionantes de su vida tras conseguir el billete para los Juegos Olímpicos de Londres, la estación del AVE estaba repleta de compañeras del Club Liceo, quienes le tributaron un bonito recibimiento. Ahora, Mohedano tendrá el tiempo justo para desconectar y empezar a poner la mente en la cita más importante de su carrera deportiva. Pasará dos días en Córdoba y el primer entrenamiento con carácter olímpico será el 2 de febrero. Se podría decir que ya ha cumplido parte del sueño que la llevó fuera de casa, si bien ahora empieza el reto de alcanzar una medalla.
—¿Se esperaba el recibimiento que le han dispensado en la estación su familia y compañeras del Liceo?
—Ha sido muy emocionante, porque nada más bajarme del tren he empezado a escuchar voces conocidas. Han aplaudido, han cantado y todo por mí. Sólo puedo darles las gracias.
—¿Sabe que ha provocado que esta semana la gimnasia rítmica ha tenido un papel protagonista en una ciudad que sólo piensa en fútbol? ¿Se siente culpable?
—¿Por mi culpa? (risas). No está de más que a veces se hable de otros deportes que no sean el fútbol.
—Pues eso pasa mucho en Córdoba, que sólo nos acordamos de determinadas modalidades cuando llegan los Juegos.
—La verdad es que soy demasiado joven y no me lo han contado. Sólo espero que con la gimnasia rítmica encontremos una mayor continuidad. Sería una magnífica noticia.
—Por el momento, tienen asegurada plaza Fátima Gálvez y usted, al margen de la opción de Felipe Reyes. ¿Le hacen sitio a más?
—Por supuesto, ojalá que seamos muchos más los que estemos. Será una gran noticia para la provincia.
—¿Es consciente de que usted ya es una referencia? Las niñas quieren ser Lourdes Mohedano.
—Ya me gustaría encontrarme con más gente del club en Madrid. El deporte dice que no hay casi nada imposible si sabes trabajar bien. Por mi parte, haré todo lo que me pidan y aportaré consejos a las chicas que tengan aspiraciones de llegar al equipo nacional desde Córdoba.
—¿Se plantea en un futuro competir en individuales?
—Es algo que no depende de mí directamente. Los técnicos son los que tienen que decidir y me va bien trabajando en concursos. Evidentemente, sería un reto nuevo. Pero ahora sólo pienso en hacerlo lo mejor posible en Londres.
—¿Le ha dado tiempo a conocer algo de la ciudad?
—Nada. No hemos salido del pabellón y del hotel, así que tendremos que esperar.
—Las rusas y las italianas son muy buenas. ¿Se les puede alcanzar?
—Para eso vamos a trabajar. Ya que estamos ahí, procuraremos pelear por una medalla. Su nivel es muy alto, pero nosotras estamos mejorando mucho.
—¿Han comprobado esa evolución en este tiempo?
—Sí. Se notó cuando fuimos al Mundial. Entonces, llevábamos poco rodaje. Ahora, con más tiempo, hemos llegado mejor preparadas y ha quedado muy claro en las puntuaciones de las juezas en el Preolímpico.
—¿Cómo es que lo hicieron mejor con aros y cintas que con pelota?
—Pues porque le prestamos mucha atención al ejercicio cuando estábamos preparando la última competición. Sabíamos que no podíamos fallar como ocurrió en Francia.
—Se hubieran ahorrado lo de competir en Londres.
—Pero no creo que nos viniera mal estar ahora donde estamos. Además, las jueces nos han visto más y en gimnasia eso es muy positivo. Hemos ido, hemos intensificado los entrenamientos y cuando volvamos a Londres empezaremos en las mismas condiciones que el resto de las competidoras.
—¿Les han comunicado algo sobre la posibilidad de que salgan con un ejercicio nuevo en la cita olímpica?
—Por el momento, lo único que nos han dicho es que vamos a ampliar la dificultad, aunque todo será muy parecido a lo que hemos presentado en estas competiciones previas. Ahora, lo que tenemos que hacer es pulir errores para llegar perfectas en verano a Londres.
—¿Entonces promete una medalla o es mucho decir?
—Lo importante es que vamos a estar ahí y no descartar absolutamente nada.