Publicado el 16 de Mayo de 2011, Lunes Lourdes Paredes Cuellas
Actualidad - La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), que gestiona en
el término municipal de Hornachuelos (Córdoba) el almacén centralizado
de El Cabril, ha culminado la primera fase de los trabajos de cierre de
la primera línea de almacenamiento de residuos de muy baja actividad, de
las cuatro previstas, en la denominada celda 29.
En consecuencia, desde que el 1 octubre de 2008 se puso en marcha la nueva estructura de
muy baja actividad (celda 29), en la citada primera línea se han
almacenado un total de 2.029 metros cúbicos de residuos radiactivos de
muy baja actividad, en su mayoría procedentes de centrales nucleares,
pero también de otras instalaciones radiactivas, sin olvidar que la
celda 29 se construyó en El Cabril a raíz de los residuos de muy baja
actividad que se generaron por la aparición de fuentes radiactivas en
acerías.
Este tipo de residuos radiactivos, frente a los de baja y media
actividad que se vienen almacenando El Cabril desde su creación, son los
que están experimentando un mayor crecimiento en los últimos años. De
hecho, la instalación complementaria de muy baja actividad de El Cabril
recibió en el último trimestre de 2008, cuando se puso en marcha, 137
metros cúbicos de residuos de muy baja actividad, mientras que en 2009
recibió 690 metros cúbicos, cifra que subió en 2010 hasta 974 metros
cúbicos.
El resultado, teniendo en cuenta los residuos de muy baja
actividad recibidos en El Cabril este año 2011, hasta el pasado 30 de
abril, es que en la primera línea de la celda 29, ya colmatada y en
proceso de cierre, hay almacenados un total de 2.029 metros cúbicos de
dichos residuos, mientras que, contando con los residuos que se
almacenan en las líneas tres y cuatro de la celda 29, ahora en proceso
de llenado, el total almacenado en la nueva estructura de muy baja
actividad es de 3.047 metros cúbicos. Esto supone que la celda 29 está
ocupada en un ocho por ciento, respecto a su capacidad total, que es de
38.536 metros cúbicos.
Sobre este progresivo incremento de los residuos de muy baja
actividad que llegan a El Cabril ya dijo en su día a Europa Press la
directora del almacenamiento, Eva Noguero, que hay que tener en cuenta
que, "en muy gran medida, la procedencia de los residuos de muy baja
actividad se situará en las centrales nucleares, especialmente como
consecuencia de su desmantelamiento, de modo que, conforme vayan
avanzando los trabajos de desmantelamiento, la previsión es que se vaya
incrementando el porcentaje de residuos de muy baja que vayan llegando a
El Cabril".
En cuanto a los citados trabajos de cierre de la línea uno de la
celda 29, su primera fase, iniciada el pasado febrero, culminó el día 6
del presente mes de mayo, como se muestra en la imagen. Ello requirió
que, en primer lugar, se cerrara dicha línea cubriéndola con una lámina
de polietileno de alta densidad (PEAD), protegida por otra lámina de
geotextil por ambas caras.
Esta lámina PEAD impedirá que las aguas de lluvia entren en
contacto con los residuos cuando se traslade la cubierta a otra línea de
almacenamiento de la celda 29. Además, durante los trabajos de cierre
de esta primera línea se han colocado las tuberías y los drenajes
necesarios para recoger el agua de lluvia y canalizarla y canalizarla
hacia el exterior.
|
 Actualidad : Últimas noticias LA NATURALEZA HA HECHO SU TRABAJO AHORA NOS TOCA EL MANTENIMIENTO Verdes EQUO apoya las manifestaciones convocadas por las Mareas Blancas andaluzas para el 7 de abril SÁBADO DE GLORIA DONDE PUDO PROCESIONAR JESÚS RESUCITADO Y A LA VIRGEN DE LA ALEGRÍA, PARA PONERLE EL PUNTO FINAL A ESTA SEMANA SANTA EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO |