Publicado el 13 de Diciembre de 2015, Domingo
Peñarroya-Pueblonuevo - Actualidad - Por J.L. Mohedano
Desde
principios de este mes de diciembre somos un poco más pobres en patrimonio: las
obras que nos dejaron los participantes en el III Encuentro de Poesía Visual
sobre la pared del parque de Carbonífera han desaparecido bajo las brochas de
operarios municipales siguiendo las órdenes de la concejal encargada de
urbanismo, obras públicas y otros
menesteres que, bien por ignorancia, bien por incultura, desconocía el valor de
estas formas de expresión del arte urbano y de quienes las habían llevado a
cabo. Es cierto que en todos estos años algunas de ellas se habían ido
deteriorando, especialmente las existentes en los muros de la caseta junto a la
pista de tenis, y que nadie habíamos movido un dedo de una manera eficaz para
tratar de evitar el proceso desde el año 2010 en que se hicieron, pero también
es cierto que las del lienzo principal apenas mostraban otros deterioros que
los de su parte inferior, y que tras el
cambio en la dirección del Centro de Poesía Visual se estaba buscando alguna
forma con la que proteger este efímero bien cultural y alargar en lo posible su
existencia. Estos grafitis habían sido respetados según esa ley no escrita de
los grafiteros por la que las creaciones del primer “ocupa” del muro no se
repintan mientras estas se mantengan en
su espíritu.
Como el mal ya está hecho no se trata aquí de
pedir responsabilidades, aunque sabemos que la concejala considera la cultura
como algo relativo, que depende de la consideración personal “lo que para ti es cultura, para mí puede no
serlo”; que cree que basta con haber
pasado por las aulas de la universidad para justificar su barniz cultural; que
no sabe que un ignorante no es solo el falto de instrucción sino que también lo
es quien desconoce lo que debiera conocer, lo que, naturalmente, nos pone a
todos en el mismo saco, porque siempre ignoramos mucho más de lo que conocemos.
La diferencia está no solo en saber reconocerlo, que sería poco menos que pedir
peras al olmo a la generalidad de quienes se ocupan de la cosa pública, sino en
la voluntad para tratar de suplir ese
desconocimiento y, en el caso que nos ocupa, ella ni tenía la menor idea de
porqué estaban allí aquellos grafitis y menos de su valor. En lugar del mantenella y no enmendalla de las que
hizo gala en nuestra charla como política municipal, acudiendo a los consabidos
expedientes de su responsabilidad ante un posible accidente por ¡el mal estado
del muro! A tratar de exhibir una superior visión de conjunto desde su cargo; a
minimizar lo perdido como algo de poco valor o como algo de pérdida inevitable más tarde o más pronto, quizás aún no
acostumbrada a que un ciudadano pueda recriminarle su actuación como
representante suyo en el Ayuntamiento.
Es necesario, antes de tomar una decisión va
a afectar a los demás convecinos, tratar
de asesorarse bien y decidir lo que en
conciencia se crea lo más favorable para la generalidad de los representados. Y
sobre todo, procurar que no vuelvan a realizarse atrevidas actuaciones como a
la que nos referimos, si no estén justificadas por la seguridad, la necesidad ineludible o el bien común de la
ciudadanía.
Y como sabemos que nadie es profeta en su
tierra, dejaremos que suplan nuestra ignorancia las palabras de María de la
Encarnación Cambil, profesora de Didáctica de las Ciencias Sociales de la
Universidad de Granada, aparecidas
en el diario granadino AHORA a raíz de la inauguración de la última obra de
Raúl Ruiz “El Niño de las Pinturas” -el también autor del más importante de los
grafitis desaparecidos en nuestro pueblo-, en la granadina población de Peligros:
(…) “Somos
maestros de nuestro pasado, artesanos de nuestro presente y aprendices de
nuestro futuro. Lo importante es construir porque solo construyendo juntos
tendremos un futuro mejor”.
“Con esta
obra –continuó- se modifica la lectura de este espacio urbano y con el tiempo,
se generará un espacio de referencia, ya que su autor no solo construye
imágenes y extiende su escritura graffitera por el espacio urbano, sino que
focaliza espacios creando en torno a ellos lugares de relación y de
referencia.”
(…) “Peligros irá atribuyendo valores
patrimoniales y apreciando la obra como parte de su paisaje urbano, colaborando
con ello a que quede definitivamente terminada, ya que el Niño de las Pinturas
considera que, cuando el espectador encuentra sentido a las palabras que no
están bien escritas y acaba con la imaginación cosas que están sin terminar, es
cuando realmente la pieza está
acabada” (…) “Cuando un transeúnte ve una pieza del Niño de las Pinturas nunca queda indiferente ante
ella, puede que se quede en esa primera impresión, pero si se detiene y la
observa verá que en ella aparecen una serie de elementos que son comunes en
todos sus creaciones: el personaje, generalmente un niño (aunque también
aparecen mujeres, adolescentes y hombres)” (…)“sus piezas, presentes en numerosas
ciudades y pueblos de España, Europa, América y África, han adquirido
especialmente en Granada valor patrimonial”.
|
 Actualidad : Últimas noticias LA NATURALEZA HA HECHO SU TRABAJO AHORA NOS TOCA EL MANTENIMIENTO Verdes EQUO apoya las manifestaciones convocadas por las Mareas Blancas andaluzas para el 7 de abril SÁBADO DE GLORIA DONDE PUDO PROCESIONAR JESÚS RESUCITADO Y A LA VIRGEN DE LA ALEGRÍA, PARA PONERLE EL PUNTO FINAL A ESTA SEMANA SANTA EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO Peñarroya-Pueblonuevo : Últimas noticias SÁBADO DE GLORIA DONDE PUDO PROCESIONAR JESÚS RESUCITADO Y A LA VIRGEN DE LA ALEGRÍA, PARA PONERLE EL PUNTO FINAL A ESTA SEMANA SANTA EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO La compuerta de Sierra Boyera, perdiendo agua ÚLTIMA HORA: SIERRA BOYERA supera el 61% de su capacidad y ya almacena más de 24 Hectómetros Cúbicos |