La
terminación de los trabajos en la carretera autonómica A-435 entre la
N-502 y Pozoblanco -el nuevo vial de acceso a la comarca de Los
Pedroches- vuelve a retrasarse por distintas vicisitudes. En esta
ocasión, la demora obedece a la modificación del proyecto en ejecución y
el consiguiente encarecimiento de las actuaciones, de manera que la
Consejería de Obras Públicas tendrá que inyectar 1,5 millones de euros
para concluir definitivamente este corredor. El dato lo ha facilitado el
propio delegado provincial de la consejería, Francisco García Delgado,
quien precisó que el objetivo de estos cambios no es otro que el de
"mejorar" la infraestructura.
El dirigente autonómico
explicó que las modificaciones consistirán en realizar las conexiones de
la A-435 con la Circunvalación de Pozoblanco y el acceso, en el otro
extremo, con la N-502 (Córdoba-Ávila). Además, está prevista la
aplicación de una nueva capa de rodadura para que el firme gane en
calidad. García Delgado también indicó que "técnicamente", estos
modificados están ya aprobados y que sólo restaría la liberación de los
fondos para que se puedan llevar a cabo.
No obstante,
este cambio en el proyecto, pese a que busca mejorar el trazado, supone
el cuarto retraso en menos de un año que sufre la también llamada
Carretera del Iryda. A principios de este 2011, la Junta avanzó que se
abriría en el mes de marzo, algo materialmente imposible por las
modificaciones del proyecto. Antes, en febrero de 2010 se fijó la puesta
en marcha de la vía para el verano y poco después de demoró hasta el
otoño del año pasado.
Este corredor aprovecha un antiguo
camino rural, tiene una longitud de unos 13,5 kilómetros y la Junta de
Andalucía está invirtiendo en su acondicionamiento casi 8,5 millones de
euros, cantidad que se verá modificada al alza una vez que se sumen los
1,5 millones de euros que inyectará Obras Públicas. Una vez que esté
abierto al tráfico, los conductores que realicen el itinerario entre
Córdoba y Pozoblanco se ahorrarán casi nueve kilómetros, además de un
notable descenso en el tiempo de conducción, en torno a 15 minutos
aproximadamente. Además, la carretera A-435 tendrá también una
importante incidencia en la carretera entre Pozoblanco y Alcaracejos
(A-423), el tramo de vía autonómica con más tráfico de la toda la zona
Norte, ya que soporta hasta 6.500 vehículos de media diaria.
También
ayudará a descongestionar uno de los puntos más conflictivos de la
comarca pedrocheña, como es el cruce de la travesía de Alcaracejos, paso
obligado hoy día para acceder a Pozoblanco y que se podrá evitar en el
momento en el que se abra la A-435. El responsable de Obras Públicas en
Córdoba también comentó recientemente que la Junta y el Ministerio de
Fomento mantienen sus conversaciones para solventar la conexión de la
nueva carretera con la N-502. Sobre este asunto, el delegado ya avanzó
en su día que esta unión se solucionará con un cruce a distinto nivel en
la confluencia de las dos vías, de manera que se garantice la seguridad
del tráfico.