Un hombre se enfrenta a una pena de tres
años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales cometidos
sobre su hija menor de edad en Peñarroya-Pueblonuevo, según el escrito
de acusación.
El fiscal sostiene que el acusado, aprovechando que
dormía en la misma cama con su hija de 11 años, le colocó una de sus
manos en sus genitales después de quitarse los pantalones, a pesar de la
negativa de la niña a tocárselos. Eso ocurrió en julio del 2007, pero
según el fiscal acontecimientos similares se venían produciendo desde
que la menor tenía cinco años de edad.