Emilio Capilla, natural de Valsequillo, fue asesinado por
ETA el 11 de diciembre de 1987, en el atentado que la banda terrorista llevó a
cabo en la casa cuartel de Zaragoza. Junto al agente fallecieron también su
mujer y una de las hijas del matrimonio.
A través de un pleno municipal en el Ayuntamiento de
Valsequillo, se aprobó levantar una estatua en honor a Emilio Capilla y su
familia. Un hijo del matrimonio que logró sobrevivir y que sólo contaba con 9
años en el momento del atentado “aún tiene secuelas” y desde la asociación se
denuncia que no ha sido declarado todavía como víctima del terrorismo.
Guardias Civiles entonan su himno junto a la estatua homenaje