Publicado el 09 de Diciembre de 2019, Lunes Lourdes Paredes Cuellas
Peñarroya-Pueblonuevo - Actualidad -
Se localizarán en Peñarroya y Puente Genil. Con ellas,
serán tres los equipamientos que tengan los juzgados cordobeses para evitar el
peregrinaje judicial de personas vulnerables
La Consejería de Turismo,
Regeneración, Justicia y Administración Local de la Junta ha anunciado que
instalará dos salas Gesell en la provincia de Córdoba. Una medida que permitirá
que tres juzgados de la provincia cuenten con
este servicio que mejora la atención que se presta a menores, discapacitados y
otras personas especialmente vulnerables, como las víctimas de violencia de
género.
En
concreto, este equipamiento, que respeta la intimidad de las víctimas, estará
disponible en los juzgados de Peñarroya y Puente Genil gracias a las
inversiones que se están realizando con cargo al Pacto de Estado contra la
Violencia de Género.
Para la puesta
en marcha de estos dos equipamientos se cuenta con un presupuesto de más de
43.000 euros. De esta cuantía total, más de 28.000 euros se destinan al
equipamiento informático de las dos salas que se pondrán en marcha. El resto
del montante se invertirá en realizar las adaptaciones que sean necesarias en
los juzgados para su instalación.
Este nuevo
equipamiento busca acercar el servicio a los usuarios de la provincia. La
ubicación de las salas atiende al índice de casos por partido judicial así como
a facilitar el acceso tanto a los vecinos de la zona norte como la sur de la
provincia cordobesa.
Estas
dos nuevas salas de Córdoba vienen a sumarse al servicio que existe en el resto
de provincias andaluzas. “Recursos como éste son totalmente necesarios, útiles
y demandados para luchar contra los delitos y garantizar que las víctimas
tengan garantizados sus derechos”, ha apuntado la delegada territorial, que ha
señalado que estas salas están al servicio tanto de los juzgados como de los
Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forense de la capital y la provincia.
“Es
un buen uso de las cuantías de las que disponemos, ya que lo que se trata es de
darle una mejor atención a las víctimas y procurarles un espacio donde esa
declaración, esa primera toma de contacto, sea mucho más amable y eficiente”,
ha apuntado Joyera.
Esta
sala especial evita la exposición a múltiples interrogatorios gracias a su
estructura dividida en dos habitaciones separadas por una pared que cuenta con
un cristal de grandes dimensiones que permite la visión de lo que ocurre en una
de ellas desde la otra, pero no al revés.
De
este modo, las víctimas pueden hacer su declaración en un entorno más amable y
se evita su revictimización ya que su exposición queda como prueba
preconstituida con todos los requisitos de legalidad, al haberse realizado en
presencia de todas las partes, incluida la defensa del acusado, y con la
posibilidad de haber hecho preguntas a la víctima. De esta manera, el testigo
no se ve obligado a acudir al juicio años después y tener que rememorar lo sucedido.
Las
salas Gesell tienen una zona de entrevista que permite la exploración, prueba
testifical y otras diligencias de menores y otras personas especialmente
vulnerables en un ambiente de privacidad que puede evitar la victimización
secundaria, ya que posibilita la preconstitución de la prueba y que, por tanto,
el menor solo tenga que declarar una vez durante el proceso judicial. En el
caso de los menores, las preguntas se las realiza un psicólogo/a, en base a un
cuestionario de defensores y fiscales.
Este
espacio está dotado de sistema de grabación audio/video, así como
interconectada por audio con la zona de observación lo que permite la
interactuación del juez/a con la persona que está realizando la diligencia.
Existe también la posibilidad de realizar la observación remotamente a través
de videoconferencia desde la sala de vistas.
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