La crisis ha provocado que muchas inversiones empresariales se hayan paralizado. No es el caso de Cunext Copper, que ha emprendido recientemente una nueva aventura empresarial para que sus productos del cobre lleguen a un mayor número de clientes.
El director general de la firma industrial, Jesús Díaz Laso, informó de que en enero se puso en marcha en Espiel una nueva factoría destinada a la fabricación de cables tratados con cobre y estaño para usos electrónicos y otros fines especiales, como es el caso de las conexiones que se emplean en el mar.
Esta nueva instalación se ha convertido en toda una realidad después de que Cunext haya creado una nueva sociedad en unión de la compañía Mecanización y Calderería Villaharta (Mecavi) bajo el nombre de Estacor. Díaz Laso indicó que el 75% de esta empresa es propiedad de Mecavi, quedando el 25% restante en manos de Cunext.
El directivo empresarial destacó que este nuevo sector en el que se han embarcado es «complementario» a su actividad tradicional, de manera que con estos productos pretenden aumentar su oferta hacia sus clientes ya consolidados y, al mismo tiempo, abrir mercados alternativos.
Un 2009 «muy duro»
La nave abierta por Mecavi y Cunext en la localidad guadiateña, cuenta con una superficie de unos 2.000 metros cuadrados, aunque la intención de sus promotores es que vaya creciendo. La inversión ha alcanzado el millón de euros y se han generado cinco empleos directos, aunque esta cifra también irá en aumento conforme la fábrica se encuentre a pleno rendimiento, algo que Díaz Laso señaló que ocurrirá a finales de este año.
Cunext se ha unido a este proyecto después de un 2009 «muy duro», como lo calificó su director general, como consecuencia de la crisis de la construcción, uno de sus principales clientes. El directivo subrayó que los primeros meses del pasado fueron bastante negativos, ya que «desapareció el 30% del mercado nacional» por la recesión.
Esto provocó la necesidad en esta firma industrial de buscar nuevos nichos de mercado fuera de España. Así, la facturación se situó en 2009 en los 550 millones de euros, una cuantía algo inferior a la de 2008 debido a la crisis, pero también a que el precio de la materia prima sufrió un descenso en ese periodo.