Publicado el 16 de Junio de 2016, Jueves Lourdes Paredes Cuellas
SALUD - La campaña está orientada a difundir las precauciones que hay que
tener en verano para evitar golpes de calor, quemaduras o intoxicaciones
alimentarias o deshidratación especialmente de personas frágile
Los
hospitales de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir, -los comarcales de
Montilla y Andújar, y los de Alta Resolución de Sierra de Segura, Alcaudete y
Alcalá la Real, en Jaén, y Puente Genil y Valle del Guadiato, en Córdoba- están
llevando a cabo a lo largo de esta semana -coincidiendo con la celebración del
Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel- una campaña informativa entre
sus usuarios y pacientes para prevenir problemas que se intensifican en verano,
como el cáncer de piel, el golpe de calor o las intoxicaciones alimentarias.
Para
ello, están instalando en sus centros hospitalarios mesas informativas en las
que profesionales sanitarios, con la colaboración de las distintas juntas locales
del a AECC, facilitan a los usuarios recomendaciones y consejos sobre la
importancia de protegerse correctamente del sol, así como las medidas que hay
que tomar ante las elevadas temperaturas del período estival. También se indica
cómo hay que cuidar a las personas más frágiles (niños, enfermos y ancianos),
aumentando la atención sobre ellos ante determinadas situaciones, y qué
precauciones tener para evitar intoxicaciones alimentarias o deshidratación,
entre otras cuestiones.
Otra
de las actividades que se están realizando es entregar abanicos de cartón con
consejos de fotoprotección solar, junto a folletos y material informativo editado
por la Consejería de Salud con consejos sobre el tipo de piel y los factores de
protección recomendados, cómo tener unas vacaciones sanas, comer adecuadamente,
hidratarse o hacer deporte de manera saludable en verano. Esta campaña está
apoyándose también en los mensajes que se están enviando a los pacientes del
centro usando como soporte el reverso de las cartas de citación.
Peligros de la exposición solar
Los
profesionales sanitarios que participan en estas mesas insisten en la necesidad de vigilar la evolución de los
lunares y manchas de nuestra piel, para controlar, mediante autoexploraciones,
la posible aparición de melanomas, un tumor maligno de la piel muy agresivo y
con una gran capacidad para crear metástasis con rapidez. La aparición de ésta
hace que la detección precoz sea clave en el diagnóstico y en la supervivencia.
De ahí que sea fundamental estar pendiente de los primeros signos, que son la
aparición de manchas marrones o negras y un cambio de color de la zona en
cuestión.
En
España, las tasas de incidencia de melanoma se han triplicado en los últimos 20
años en ambos sexos, siendo más elevada en mujeres. Por otro lado, las tasas de
cáncer cutáneo no melanoma -los más frecuentes son los llamados carcinomas
espinocelular y basocelular- se han duplicado en este mismo período, siendo más
elevada en varones. Se estima que una de cada seis personas padecerá un cáncer
de piel a lo largo de su vida. Además, no hay indicios de que esta tendencia
vaya a disminuir en los próximos años. Por el contrario, diversos factores como
el envejecimiento de la población, la reducción de la capa de ozono y los
hábitos de vida al aire libre, predicen incluso un empeoramiento de la
situación, de ahí la importancia de incidir en la prevención.
A
pesar de su gravedad, los especialista en Dermatología resaltan que el cáncer
de piel puede evitarse con unos hábitos adecuados de fotoprotección desde la infancia:
evitando la exposición solar sobe todo al mediodía; poniéndose a la sombra;
reduciendo la exposición solar directa mediante el uso de ropa, sombrero, gafas
de sol y cremas fotoprotectoras siempre que se realicen actividades al aire
libre; y en cualquier caso, evitando el empleo de cabinas de bronceado
artificial con intención cosmética.
Para
proteger la piel del sol es necesario utilizar cremas protectoras adecuadas,
con un factor de protección no menor de 30 y mayor de 50 para aquellas personas
que tienen una piel muy sensible o sufren enfermedades agravadas por el sol.
Además hay que aplicar la protección correctamente, sobre la piel seca, en
cantidad suficiente, 30 minutos antes de la exposición, y renovándola con
frecuencia, sobre todo, si se está en contacto con el agua.
Altas Temperaturas
Como
cada año, la Consejería de Salud ofrece consejos de índole general ante la
subida de temperaturas que pueden ayudar a combatir los efectos del calor en el
organismo. Así, se recomienda evitar las salidas y actividades físicas en las
horas de más calor, y mantenerse a la sombra. Es aconsejable vestir ropa ligera
y amplia (de algodón, por ejemplo), de color claro y llevar la cabeza protegida.
También se recomienda cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas
al sol y mantenerlas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a
la interior. Por otro lado, hay que tener especial atención a ancianos y niños,
que son más susceptibles al exceso de calor ambiental y corren un mayor riesgo
de deshidratación.
Además,
se aconseja permanecer en las habitaciones más frescas del domicilio, ducharse
o bañarse varias veces para refrescar el cuerpo o humidificar las ropas. Es
importante que se beba abundantes líquidos (agua, zumos...), incluso sin sed e
intentar no consumir bebidas alcohólicas y tomar frutas y verduras.
También
durante el verano es cuando se debe extremar al máximo el cuidado de los
alimentos con el objeto de evitar las intoxicaciones alimentarias. La causa es
la inadecuada conservación y manipulación de los productos alimenticios, debido
a las elevadas temperaturas, que favorecen la propagación de virus y bacterias.
Para ello, se recomienda extremar la limpieza de los alimentos frescos, no
romper la cadena del frío, organizar adecuadamente la comida en el frigorífico
y evitar alimentos que contengan huevos frescos en caso de excursiones.
Igualmente,
en esta época se realizan actividades deportivas, muchas veces sin suficiente
protección contra el calor, que pueden tener consecuencias para nuestra salud.
Entre estos efectos se incluyen los calambres por calor, habituales en personas
que hacen ejercicio intenso y prolongado, la deshidratación en personas que
sudan profusamente, por lo que pierden agua y electrolitos, y el agotamiento
por calor, que puede desembocar en un golpe de calor, muy peligroso para la
salud.
Toda
esta información también está disponible en la página web de la Agencia
Sanitaria Alto Guadalquivir (www.asag.es).
|
 SALUD : Últimas noticias Verdes EQUO apoya las manifestaciones convocadas por las Mareas Blancas andaluzas para el 7 de abril SATSE DENUNCIA QUE EL SAS VUELVE A INCUMPLIR SUS PROPIOS PLAZOS PARA LA ACTUALIZACIÓN DE LA BOLSA DE EMPLEO SATSE DENUNCIA QUE LA UNIDAD DE CIRUGÍA TORÁCICA Y TRASPLANTE DE PULMÓN ESTÁ BAJO MÍNIMOS |