Publicado el 15 de Junio de 2018, Viernes Lourdes Paredes Cuellas
SALUD -
Se
está desarrollando una campaña informativa sobre el abuso del sol y cómo evitar
los efectos de las altas temperaturas del verano
Los hospitales de la Agencia Sanitaria Alto
Guadalquivir, -los comarcales de Montilla y Andújar, y los de Alta Resolución de
Puente Genil y Valle del Guadiato, en Córdoba, y de Sierra de Segura, Alcaudete
y Alcalá la Real, en Jaén- están llevando a cabo a lo largo de estas semanas
(coincidiendo con la celebración del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de
Piel, fechado el 13 de junio) la campaña informativa que cada año se desarrolla
entre sus usuarios y pacientes para prevenir problemas que se intensifican en
verano con los efectos de las altas temperaturas, como el cáncer de piel, el
golpe de calor o las intoxicaciones alimentarias.
Para ello, están instalando en sus centros
hospitalarios mesas informativas en las que profesionales sanitarios, con la
colaboración de distintas juntas locales de la AECC, facilitan a los usuarios
recomendaciones y consejos sobre la importancia de protegerse correctamente del
sol, así como las medidas que hay que tomar ante las elevadas temperaturas del
período estival. También se indica cómo hay que cuidar a las personas más
frágiles (niños, enfermos y ancianos), aumentando la atención sobre ellos ante
determinadas situaciones, y qué precauciones tener para evitar intoxicaciones
alimentarias o deshidratación, entre otras cuestiones.
Otra de las actividades que se están
realizando es entregar abanicos de cartón con consejos de fotoprotección solar,
junto a folletos y material informativo editado por la Consejería de Salud con
consejos sobre el tipo de piel y los factores de protección recomendados, cómo
tener unas vacaciones sanas, comer adecuadamente, hidratarse o hacer deporte de
manera saludable en verano. Esta campaña está apoyándose también en los
mensajes que se están enviando a los pacientes del centro usando como soporte
el reverso de las cartas de citación.
Peligros de
la exposición solar
Los profesionales sanitarios que participan
en estas mesas insisten en la necesidad de vigilar la evolución de los lunares
y manchas de nuestra piel, para controlar, mediante autoexploraciones, la
posible aparición de melanomas, un tumor maligno de la piel muy agresivo y con
una gran capacidad para crear metástasis con rapidez. En este sentido, la
detección precoz resulta clave de cara al diagnóstico y la supervivencia. De
ahí que sea fundamental estar pendiente de los primeros signos, que son la
aparición de manchas marrones o negras y un cambio de color de la zona en
cuestión.
En España, las tasas de incidencia de
melanoma se han triplicado en los últimos 20 años en ambos sexos, siendo más
elevada en mujeres. Por otro lado, las tasas de cáncer cutáneo no melanoma -los
más frecuentes son los llamados carcinomas espinocelular y basocelular- se han
duplicado en este mismo período, siendo más elevada en varones. Se estima que
una de cada seis personas padecerá un cáncer de piel a lo largo de su vida.
Además, no hay indicios de que esta tendencia vaya a disminuir en los próximos
años. Por el contrario, diversos factores como el envejecimiento de la
población, la reducción de la capa de ozono y los hábitos de vida o deporte al
aire libre, predicen incluso un empeoramiento de la situación, de ahí la
importancia de incidir en la prevención.
A pesar de su gravedad, los especialista en
Dermatología resaltan que el cáncer de piel puede evitarse con unos hábitos
adecuados de fotoprotección desde la infancia: evitando la exposición solar
sobe todo al mediodía; poniéndose a la sombra; reduciendo la exposición solar
directa mediante el uso de ropa, sombrero, gafas de sol y cremas
fotoprotectoras siempre que se realicen actividades al aire libre; y en
cualquier caso, evitando el empleo de cabinas de bronceado artificial con
intención cosmética.
Para proteger la piel del sol es necesario
utilizar cremas protectoras adecuadas, con un factor de protección no menor de
30 y mayor de 50 para aquellas personas que tienen una piel muy sensible o
sufren enfermedades agravadas por el sol. Además, hay que aplicar la protección
correctamente, sobre la piel seca, en cantidad suficiente, 30 minutos antes de
la exposición, y renovándola con frecuencia, sobre todo, si se está en contacto
con el agua.
Altas
Temperaturas
Como cada año, la Consejería de Salud ofrece
en su web ‘Verano y Salud 2018. Cuidados frente al calor’ (http://www.easp.es/tu-salud-en-verano/) consejos de
índole general ante la subida de temperaturas que pueden ayudar a combatir los
efectos del calor en el organismo, referidos a alimentación, cómo tomar el sol,
montar en bici, precauciones en la playa o la sierra, accidentabilidad, etc.
Así, se recomienda evitar las salidas y actividades físicas en las horas de más
calor, y mantenerse a la sombra. Es aconsejable vestir ropa ligera y amplia (de
algodón, por ejemplo), de color claro y llevar la cabeza protegida. También se
recomienda cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas al sol y
mantenerlas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la
interior. Por otro lado, hay que tener especial atención con las personas
mayores y niños o con enfermos pluripatológicos, que son más susceptibles al
exceso de calor ambiental y corren un mayor riesgo de deshidratación.
Además, se aconseja permanecer en las
habitaciones más frescas del domicilio, ducharse o bañarse varias veces para
refrescar el cuerpo o humidificar las ropas. Es importante que se beba
abundantes líquidos (agua, zumos...), incluso sin sed e intentar no consumir
bebidas alcohólicas y tomar frutas y verduras.
También durante el verano es cuando se debe
extremar al máximo el cuidado de los alimentos con el objeto de evitar las
intoxicaciones alimentarias. La causa es la inadecuada conservación y
manipulación de los productos alimenticios, debido a las elevadas temperaturas,
que favorecen la propagación de virus y bacterias. Para ello, se recomienda
extremar la limpieza de los alimentos frescos, no romper la cadena del frío,
organizar adecuadamente la comida en el frigorífico y evitar alimentos que
contengan huevos frescos en caso de excursiones.
Igualmente, en esta época se realizan
actividades deportivas, muchas veces sin suficiente protección contra el calor,
que pueden tener consecuencias para nuestra salud. Entre estos efectos se
incluyen los calambres por calor, habituales en personas que hacen ejercicio
intenso y prolongado, la deshidratación en personas que sudan profusamente, por
lo que pierden agua y electrolitos, y el agotamiento por calor, que puede
desembocar en un golpe de calor, muy peligroso para la salud.
Toda esta información también está disponible
en la página web de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir (www.asag.es).
|
 SALUD : Últimas noticias Verdes EQUO apoya las manifestaciones convocadas por las Mareas Blancas andaluzas para el 7 de abril SATSE DENUNCIA QUE EL SAS VUELVE A INCUMPLIR SUS PROPIOS PLAZOS PARA LA ACTUALIZACIÓN DE LA BOLSA DE EMPLEO SATSE DENUNCIA QUE LA UNIDAD DE CIRUGÍA TORÁCICA Y TRASPLANTE DE PULMÓN ESTÁ BAJO MÍNIMOS |