Numerosos
fieles de todas las edades y residentes en distintas localidades de la comarca,
se acercaron ayer hasta Belmez para rezar a la Virgen de Los Remedios y dar
cumplimiento de esta forma a una tradición mediante la cual, si se realizan
tres peticiones en martes 13, la patrona belmezana concede, al menos, una de
ellas. Para facilitar el rezo, la ermita permaneció abierta durante toda la
jornada.