El Utrera venía a Casas Blancas con la intención de conservar el liderato ante un Peñarroya que lo acechaba en la tabla de clasificación pero el equipo dirigido por Pepe Hueso dio una lección magistral de fútbol en una mañana fría y de lluvia y derrotó a los sevillanos por dos tantos a cero. Lanza, una semana más, anotaba un auténtico golazo de falta al palo corto del portero que nada pudo hacer. Y antes de finalizar el primer periodo, Antonio Pino, en una nueva falta botada por Lanza culmina de cabeza alojando el balón en el fondo de las mallas condenando al Utrera a perder la primera plaza de la clasificación en beneficio de los mineros. La afición disfrutó con su equipo y unas 500 personas se dieron presencia en el remodelado estadio.