Publicado el 04 de Noviembre de 2008, Martes
Psicología - La ortorexia es una enfermedad que ha surgido recientemente y que produce una obsesión por la alimentación con el fin de obtener un mejor estado de salud. Quienes la padecen, destinan gran parte de sus pensamientos a la dieta sana que realizan, son rigurosos en su cumplimento y pueden llegar a tener importantes desequilibrios nutricionales.
El origen del término ortorexia procede del griego y significa "apetito correcto".
Se trata de una enfermedad nueva relacionada con los trastornos alimenticios. Podemos definirla como la obsesión patológica por la comida sana, hasta el extremo de que nuestra vida cotidiana se vea afectada por ello.
Consiste en ingerir exclusivamente alimentos puros sin aditivos, ni conservantes ni colorantes.
Se rechazan los alimentos cultivados con pesticidas o herbicidas y aquellos que contienen sustancias artificiales.
En muchos casos se asocían deficits nutricionales por el rechazo a muchas comidas.
Sufre esta enfermedad quien vive con la obsesión de seguir una dieta basada en comida biológicamente pura, transcurriendo el día a día pensando en qué comer que se ajuste a su dieta. Son estrictos e inflexibles en su cumplimiento y siempre leen las etiquetas de los productos que desean comprar, por si no se ajustan a su dieta.
Los grupos más vulnerables son las chicas jóvenes y quienes practican deportes como el culturismo y atletismo entre otros, pues son muy sensibles al valor nutritivo de los alimentos y al efecto que pueden causar en su cuerpo.
Suelen ser personas perfeccionistas, exigentes con ellas mismas, con los demás y con todo lo que hacen. Cumplen rigurosamente con sus obligaciones y con las normas y reglas establecidas en cualquier lugar.
Son varias las razones por las que una persona puede llegar a sufrir ortorexia:
- Esperan obtener beneficios físicos y psíquicos creyendo que una dieta pura lo cura todo y previene las enfermedades.
- Deseo desmedido de tener mejor salud. Preocuparse por obtener una buena salud llevando una dieta sana y equilibrada es muy beneficioso para todos, el problema surge cuando esa preocupación es excesiva y llega a ser una verdadera obsesión, convirtiéndose en el centro de nuestro pensamiento.
- Evitar el daño que le pueden causar algunos alimentos, debido a los colorantes y conservantes, hasta el extremo de preferir pasar hambre antes que comer alimentos que ellos no consideran puros. Rechazan todo lo que no sea natural.
PREVENCIÓN Y DIAGNÓSTICO
Muchos ortoréxicos tienen una dieta tan restrictiva que pueden dejar de consumir alimentos básicos como las grasas, las carnes y otros grupos de alimentos, que normalmente no son reemplazados por otros que aporten los mismos complementos nutricionales, por lo que pueden llegar a sufrir desequilibrios dietéticos y nutricionales, llegando a tener déficits de vitaminas y minerales, osteoporosis, anemia, hipotensión...
Los ortoréxicos, como consecuencia de su enfermedad también, pueden llegar a sufrir ansiedad, depresión, hipocondrías, hipervitaminosis o hipovitaminosis y en estados avanzados, trastornos obsesivos compulsivos con respecto a la alimentación.
En casos extremos, su obsesión no sólo se centra en la dieta sino también en la elaboración de los alimentos y en los recipientes que van a ser consumidos, rechazando todos aquellos que no sean de madera o cerámica.
Esta fijación por la comida sana llega a unos extremos que si no logran controlar lo que comen o van a comer en un futuro inmediato, les produce intranquilidad e inseguridad.
Para salir de esta enfermedad es necesario tener control psicológico y recibir ayuda de profesionales. Es muy importante la prevención y el diagnóstico precoz para su recuperación.
Existen algunos criterios para determinar si una persona sufre ortorexia y aunque aún no están lo suficientemente contrastados son bastante determinantes para su diagnóstico:
- Continuamente están pensando en lo que van a comer o dejar de comer, es un pensamiento que tienen siempre presente y al que le destinan por lo menos tres horas diarias, de lo que se deduce que se trata de una auténtica obsesión.
- Se preocupan tanto de la calidad de los alimentos, que se olvidan casi completamente del placer de consumirlos.
- Tienen un gran sentimiento de culpabilidad cuando no cumplen con sus convicciones dietéticas y, si caen en la tentación de comer algún alimento prohibido para ellos, se castigan llevando a cabo un régimen todavía más estricto o el ayuno.
- Siempre planifican las comidas del día siguiente.
- Se aíslan socialmente como consecuencia de su tipo de alimentación. Dejan de frecuentar bares y restaurantes y suprimen las reuniones familiares y de amigos por temor a comer algo prohibido para ellos.
- Su calidad de vida disminuye conforme su trastorno ortoréxico es mayor.
Desde el punto de vista dietético y nutricional, los objetivos del tratamiento son en primer lugar, cubrir los requerimientos nutricionales mínimos de la persona. Se ha de aportar progresivamente una mayor cantidad de alimentos básicos hasta llegar al nivel adecuado considerando la edad, sexo, talla y peso real al inicio del tratamiento.
Paralelamente se han de reestructurar los hábitos alimentarios de forma que su dieta sea completa, equilibrada y bien distribuida a lo largo del día. Los alimentos que se han de incluir en la alimentación diaria deben establecerse con arreglo a lo que la persona ingiere espontáneamente, aumentando su variedad y cantidad según su tolerancia y evolución, por lo que su motivación y su disposición para aceptar las orientaciones dietéticas son esenciales.
La introducción de alimentos inicialmente rechazados debe realizarse gradualmente.
En líneas generales, el terapeuta explicará la importancia de llevar a cabo una alimentación variada y completa, introduciendo cada día la cantidad suficiente de alimentos básicos necesarios para el buen funcionamiento del organismo.
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