El
pasado sábado, Dolores Carrasco celebró sus 100 años rodeada de su familia, que
le obsequiaron con su árbol genealógico y con un emotivo vídeo, en una comida
celebrada en el bar Ortiz I. Además de trabajar como ama de casa, Dolores
vendía en Fuente Obejuna y las aldeas, la leche de las ovejas y cabras que su
marido criaba y hasta hace sólo dos años, realizaba crochet y punto de cruz.