Seguimos el hilo de los acontecimientos, y vemos cómo Europa se va a pique, sin grandes líderes dirigidos con cierta rigidez y mano dura para aplacar las locuras de Donald Trump y Vladimir Putin, dejando en pelotas a Volodimir Zelenski y dejar en pelotas a un país donde los bolcheviques han sembrado el terror a poco más de un par de semanas de cumplirse tres años de una guerra en estos dos países del este, viendo como testigo una Europa, que ni pincha, ni corta, ni se pone en su sitio ante semejanzas atrocidades de devastar al pueblo civil, donde son aniquilados y violados, niños y mujeres, que son vejados por estos verdugos, que el señor de América quiere quitarles su zona donde se lo han ganado a pulso desde que desapareció la antigua URSS y cuando se terminó la guerra fría, a principios de los noventa del siglo pasado. Trazar un plan de astucia urge para Europa, para no ser un monigote a manos de Putin y de Trump, que ya se han allanado el camino, de interés económicos, como de abastecimientos logísticos militares, para en esos tambores de guerra que suenan ya muy cercano, adueñarse del mundo, y toda Europa, mirando para otro lado. Desde que en el año 1993 se fundase la actual Unión Europea, ha sido todo próspero para los europeos, hemos vívido a tutiplén, hemos vivido de los réditos y de esos fondos, que se le negará a Ucrania, sí Putin y Trump ganan esta partida, entonces, a Europa, no le quedará nada más que bajarse los pantalones, como odiosas comparaciones, y más de lo mismo entre Israel y Gaza, ya que Trump, tocando a toque de corneta, ya adquirido más protagonismo en prácticamente en un mes, que es público y notorio, su autoridad, como sus locuras, y no me sorprende teniendo al lado, al multimillonario Elon Musk, a ritmo de coche fantástico y eléctrico, manejan a esta Europa a dos velocidades, uno de perfil bajo que maneja la propia Europa, y otra a ritmo frenético, que conduce un Donald Trump, y como copiloto Vladimir Putin, y atrás Benjamín Netanyahu, grandes visionarios de convertir el planeta en una oligarquía y en una autocracia, comandado por estos tres hombrecillos, convirtiendo a Europa en un muñeco de trapo, como hemos podido ver en París hace unos días, esa reunión estéril, de los máximos representantes de los países más fuerte, sí se puede decir, y mientras Donald Trump, nos dé permiso, y bajo supervisión de Putin, que ¡ojo!, lo próximo es invadir naciones que pertenecen a la Unión Europea, pero Ursula Vor Der Leyen, no tendrá lo que hay que tener, para plantarles cara a estos miserables que están sembrando el terror, y que quieren invadir occidente, porque para ellos es un viejo anhelo, tiempo al tiempo, veremos como pasan los acontecimientos, y me daréis la razón.
Están trazado un plan, que se alargará todo este siglo y parte del otro, esto es sólo el principio, de que está cerca de producirse la tercera guerra mundial, y sino se produce, es porqué Europa habrá dicho basta a las órdenes de Trump, y de un Putin, que como pasa en Oriente Próximo, ya se está frotando las manos. Más vale prevenir que curar. Y este enfermo que es Europa, tiene un mal diagnóstico, y huele a cadáver a corto plazo, por falta de empuje y de coraje de sus líderes, que seguro serán los primeros en saltar del barco, como las ratas. SPES NON EST. (Traducido del latín, “Esperemos que no”).
Posdata: “Cada guerra es una destrucción del espíritu humano” (HENRY MILLER).