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Opinión
Hoy es Jueves, 13 de Diciembre de 2018
POR FÉLIX SUÁREZ
COSAS DE MI PUEBLO
Publicado el 15 de Marzo de 2018, Jueves

Opinión -

Crecí en un barrio aislado del resto de Córdoba capital, me crie entre gente de Villaviciosa y de adulto he pasado un tercio de mis días en una pedanía de la Capital con 8.000 habitantes, es decir, un pueblo a 12km. Por tanto, si me preguntan, he de admitir que mayormente soy de pueblo, y no se me saltan los colores, ni de lejos. 

Este pueblo del que les voy a hablar (aunque conste como pedanía) no es otro que Villarrubia de Córdoba. Como en toda población la gente se conoce entre ella, allí nos conocemos todos o casi, casi. Las amistades duran de por vida y las enemistades también, los rumores y los radiopatios van y vienen, en fin un lugar cualquiera, pero es mi lugar.

Como le tengo apego a mi villa de acogida, pues me meto a veces en rifirrafes de diversa índole, pero no sin motivo.  Y problemas, como se pueden figurar, no faltan, precisamente porque hay faltas y gordas. Seguro que en sus poblaciones de allá por el norte de la Provincia (zona que conozco bastante bien) habrá cosas que son necesarias pero que las administraciones -por hache o por b- no ponen. Uno entiende y trata de ser comprensivo con el Ayuntamiento y la Junta, de verdad que lo intento, porque su financiación mayoritaria viene de Madrid y el artículo 135 de la Constitución ha puesto el pago de la deuda (que se ha agigantado después de que el gobierno del PP y con ello el Estado asumiera la deuda de los bancos, autopistas quebradas y demás desfalcos privados) como principal meta de toda la política económica nacional y no sólo eso, sino que existe la Ley de Sostenibilidad Financiera de los Municipios por la que, si tienen los mismos algún superávit, no puede ir a mejorar la vida de los paisanos, no, tiene que ir a pagar deuda, sí esa deuda de la que les he hablado. 

¿Y por qué les cuento todo esto? Verán, en mi pueblo el ambulatorio se nos ha quedado pequeño, hace falta uno más grande, se viene dando la vara con el tema desde hace años, nos corresponde por ley y las administraciones local y autonómica se pasan la pelota la una a la otra porque no hay un duro y también, por qué no decirlo, porque los vecinos no les hemos apretado las tuercas a los cargos públicos mostrando nuestro enfado, justificado, porque hay gente que se queda en el camino hasta que llega a Reina Sofía por no tener un punto de urgencias, por no hablar de que nuestra única pediatra, que es la que más pacientes tiene asignados de toda la región. 

Pero no terminan aquí las pegas. Hay dos colegios y un instituto, todos públicos. El primero de los colegios está saturado y cayéndose a pedazos, en el segundo de los colegios, faltan alumnos porque los padres (por problemas de convivencia y porque hay servicio de comedor) prefieren llevar a sus hijos al colegio Azahara. ¿Han visto a las autoridades intervenir? Pues yo todavía no, hay poco dinero y, agárrense, un motón de burocracia. El colegio Azahara necesita que lo descongestionen y lo reparen y el La Paz más personal de apoyo especializado para hacer frente a los problemas de convivencia. 

Sanidad y educación, dos problemas básicos, dos pilares de lo que fue el "Estado del Bienestar" del que tanto presumen por las altas esferas de la política, con deficiencias algo más que severas y que afectan a toda la población: hombres, mujeres, niños y ancianos. 

Pero igualmente se ven afectados por carencias los parcelistas que optaron por construir ilegalmente para tener un techo digno y costeable.  Sí, fue ilegal, pero hijo de una injusticia social, del ánimo de lucro de la banca y de unas instituciones que vivieron del ladrillazo (de los impuestos que generaba) durante años y que al tiempo hicieron dejación de funciones en cuanto a vivienda protegida. Ahora los parcelistas reclaman servicios tan básicos como alumbrado público, alcantarillado y agua potable. Por respuesta la Junta de Andalucía sacó una ley del suelo al calor del escándalo de Marbella (caso Malaya y demás) que impide a los ayuntamientos equipar a estar personas con lo básico, aun pagando como pagan la contribución urbana y accediendo los vecinos a pagar el coste de la instalación de las infraestructuras. ¿Han visto alguna parcelación legalizada? Pues yo todavía no, todo han sido trabas, impedimentos y dejadez desde las administraciones, desde hace más de treinta años en algunos casos.  

Sé que los colectivos vecinales están haciendo lo que pueden, pero les falta el apoyo y reconocimiento del vecindario en numerosas ocasiones.  Porque ¿Saben? Si se diera guerra en la calle y se le creara mala prensa a las administraciones y, con ello, a los políticos profesionales o semiprofesionales que ocupan los puestos de responsabilidad, los mismos se moverían más. Basta que se les haga mala prensa de manera continua para que huelan el peligro de ver amenazados los sillones que ahora ocupan y entonces empezarán a moverse con más alegría. Mientras, mientras que sólo tengan reuniones con los colectivos sin que salgan en prensa, que queden silenciadas y casi en privado, poco se arreglará. 

Cuando todo falla, no queda otra (con las autorizaciones oportunas) que salir a la calle. A Eso les animo

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