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Psicología
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La tricotilomanía
Publicado el 27 de Octubre de 2008, Lunes

Eva Calderón

Psicología -

La tricotilomanía es el comportamiento recurrente de arrancarse el propio cabello, y/o vello del cuerpo, por simple placer, gratificación o liberación de la tensión. Se trata de un hábito nervioso reversible. Algunas personas consultan después de años de padecimiento y otras, ya resignadas, conviven con esta patología. La tricotilomanía o tricología es considerada un trastorno del control de los impulsos: “dificultad para resistir el impulso que es perjudicial en su efecto” (DSM IV).

Para efectuar el diagnóstico de tricotilomanía se tienen en cuenta las zonas calvas y se descarta la enfermedad dermatológica como la alopecia areata o la calvicie. Además, el paciente suele:

-  Arrancarse el pelo en cualquier región del cuerpo donde éste crezca, de forma repetida, con pérdida perceptible de pelo.

- Sentir tensión creciente antes de arrancarlo o cuando se resiste la práctica de la conducta.

-  Alcanzar la sensación de bienestar, gratificación o liberación cuando se produce el arrancamiento del pelo.

-  Poseer este hábito sin que se explique por otro trastorno psiquiátrico o enfermedad médica.

-  Percibir que la alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas de su vida.

En los casos donde el paciente sea un niño pequeño, o exista retraso mental es conveniente que el examen clínico incluya la realización de una biopsia del cuero cabelludo; esto permite un diagnóstico seguro porque explica que la pérdida del cabello, por ejemplo, no se debe a una enfermedad dermatológica. En el estudio histopatológico se encuentra claramente el desgarro del folículo piloso, exudado hemorrágico y distorsión completa del pelo.

Si bien se establece el inicio de la sintomatología de los 5-8 años a los 13, su detección temprana libra al sujeto de las graves concomitancias que suele tener.

Cuando los episodios de arrancado se inician antes de los dos años se considera una alteración pasajera, que como la succión del pulgar, cede con el paso del tiempo.

Un niño ya en edad escolar debe ser evaluado y recibir tratamiento; se contraindica el corte de cabello en niños puesto que incrementa la angustia y no reviste una solución definitiva.

La ausencia de tratamiento eficaz hace que la afección tienda a perpetuarse interfiriendo en el desarrollo personal del sujeto.

 

 

TRATAMIENTO TERAPÉUTICO

¿Por qué aparece la tricotilomanía en unas personas y no en otras? los factores que facilitan la aparición de los hábitos nerviosos son totalmente normales: imitar a otros, un problema médico que ya se ha corregido, práctica excesiva de un movimiento normal, falta de conciencia y el hecho de que los demás se abstengan de señalar la evidencia del hábito.

      Sólo una circunstancia incidental parece determinar quiénes de entre nosotros adquirirán un hábito particular.

     El programa de tratamiento lo que logra es precisamente invertir estos factores; efecto de ello es la eliminación del hábito.

     Terminar con el hábito es terminar con el problema, lo que ocurrió en el pasado que pudo generarlo ya no nos importa, puesto que es en el presente y en su observación donde encontramos el malestar y sus consecuencias.

     La terapia de reversión de hábito es la que hoy promueve la comunidad científica como eficaz para la tricotilomanía.

     El objetivo es aprender a controlar el impulso nervioso, hasta que éste desaparezca.

     En esta terapia se fomenta la autobservación y el autorregistro, porque una vez que la persona conoce en profundidad su funcionamiento se puede comenzar con las técnicas que implican la reversión del hábito nervioso.

     Este proceso, de unas pocas sesiones, permite evaluar (mediante registros) la intensidad, duración y frecuencia del comportamiento que será erradicado.

     En general, estos pacientes no poseen información suficiente sobre su problema, consideran que son los únicos a quienes les ocurre y suelen sentirse muy aliviados cuando el terapeuta diagnostica y psicoeduca sobre el tratamiento.

     Otras veces tienen una noción acabada sobre el trastorno pero han probado distintos tratamientos sin resultado alguno, de ahí que lleguen a la consulta con pocas expectativas.

     En ambos casos, cuando comprenden por qué ejercitan esta conducta y qué variables la sostienen, se entusiasman con el entrenamiento de la respuesta incompatible o reacción de competencia: base de la terapia de los hábitos nerviosos. El entrenamiento en la nueva conducta ya implica el cese del hábito.

Noticia redactada por :

Eva Calderón

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